Los conductores que circulan por la A-5 ya lo hacen en línea recta en los dos sentidos, después de la reorganización del tráfico en el entorno de las obras.
Desde este miércoles, el baipás situado a la altura del Parque de Atracciones queda completamente cerrado al tráfico, una medida que afecta tanto a los vehículos que entran como a los que salen de Madrid.
Con este cambio, los conductores dicen adiós a la conocida "curva de 500 metros", que obligaba a un desvío provisional durante los trabajos. En su lugar, se ha recuperado una trayectoria más recta, lo que supone una circulación más fluida y directa.
La modificación marca un nuevo avance en el desarrollo de las obras y cambia de forma notable la experiencia al volante en uno de los principales accesos a la capital.