El Sindicato de Inquilinas de Madrid mantiene una postura de firmeza absoluta y asegura que la acampada de la Puerta del Sol continuará de forma indefinida, "pase lo que pase" con el decreto de vivienda. Son ya tres noches con los cientos de manifestantes en la plaza, a pesar del acuerdo alcanzado con Maricarmen, detonante de las movilización.
La organización reclama reformas mas profundas al gobierno de Sánchez y sitúan los contratos de alquiler indefinidos por ley como su demanda central e irrenunciable. Tras una asamblea entre distintas organizaciones sindicales, han decidido que seguirán su acampada, indistintamente del resultado que salga del Consejo de Ministros.
Así, califican, el borrador del decreto de vivienda que prepara el Gobierno, de de "insuficiente", con medidas propuestas que nacen pequeñas y se quedan en meros parches temporales que no aborda la raíz del problema de la vivienda en España ni ofrece soluciones definitivas para los inquilinos.
Alicia del Río, una de sus portavoces, ha sido muy tajante respecto al texto que prepara el Ejecutivo. “Lo que tiene que salir del Consejo de Ministros es el Decreto Maricarmen íntegramente” e insiste que no aceptarán soluciones a medias. “El decreto tiene medidas que vienen a mejorar las vidas inquilinas, pero no puede quedarse en migajas".
Así advierten que el texto es "inasumible" y que no rebajarán sus pretensiones ni desmantelarán las tiendas de campaña.
"Esto va más allá de Maricarmen. El Real Decreto es el primer paso, los contratos indefinidos son fundamentales. Necesitamos estabilidad en la vivienda para que no haya ninguna Maricarmen más", ha trasladado en declaraciones a los medios la portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Carolina Vilariño.
El lunes por la mañana las estimaciones rondaban las 600 personas, sin embargo, al caer la noche, las personas concentradas superaban el millar de personas, según el Sindicato de Inquilinas de Madrid.
La Policía Nacional acordonó la Real Casa de Correos, sede del Ejecutivo madrileño, a última hora de la noche para alejar a los manifestantes del edificio.
Pese al momento de tensión que se vivió, con el paso de los minutos la acampada ha continuado con normalidad y con un ambiente alegre y festivo, marcado por los corros entre manifestantes conversando, cantando