La calabaza es una de las grandes protagonistas del otoño, sobre todo cuando se acerca Halloween. En la Finca Monjarama, en San Sebastián de los Reyes y muy cerca del río Jarama, toca ya recoger los frutos. Y hasta allí nos hemos ido para conocer todas las diferentes variedades de calabaza.
Hugo Vela, gerente de la finca, ha mostrado en 'Buenos Días, Madrid' la enorme variedad que cultiva en tan sólo una hectárea de terreno. Hasta 40 variedades diferentes, siete de ellas especialmente pensadas para Halloween. La cosecha alcanza unos 12.000 kilos al año.
La más habitual es la calabaza cacahuete o 'butternut', la calabaza alargada que encontramos habitualmente en los supermercados, pero también cultivan otras mucho menos conocidas. Entre ellas está la 'potimarrón', cuya piel también se puede comer, o la 'Peter Pan', una pequeña calabaza de formas características. "Es como un botánico de variedades", explica Vela mientras recorre la finca con las cámaras de Telemadrid.
La finca organiza actividades abiertas al público para que las familias puedan acudir a recoger sus propias calabazas. Los niños, cuenta Hugo, normalmente se decantan por las de Halloween.
La calabaza no es una hortaliza especialmente exigente y "se adapta a cualquier tipo de suelo, incluso a los más pobres", explica Vela. En Monjarama, además, apuestan por el cultivo ecológico así que "no utilizamos fertilizantes químicos sino estiércol de caballo". La subida del precio de los fertilizantes, por tanto, no les ha afectado directamente, pero sí lo ha hecho el incremento general de los costes. "Ha subido todo, desde los carburantes hasta las semillas", explica el responsable de la finca.
Después de cinco años manteniendo el mismo precio, este año Hugo Vela se ha visto obligado a subirlo un euro por kilo, por el aumento del coste de la producción. Para intentar contener los gastos, en la finca buscan fórmulas para reducir el consumo, "intentamos ahorrar gastando menos agua, utilizando motores eléctricos y paneles solares para alimentar las bombas de agua".
Mientras habla, a sus espaldas, sus trabajadores van recogiendo, una tras otra, las calabazas que crecen en las tierras del Jarama y anuncian que el otoño ya está aquí.