La Policía Nacional ha detenido en Leganés a cinco personas por agredir violentamente y retener a un hombre en su vivienda después de que un ciudadano pusiera el asunto en conocimiento de las autoridades tras recibir un vídeo de los hechos a través de una aplicación de mensajería instantánea.
Las investigaciones iniciadas tras recibir estos vídeos permitieron averiguar que la víctima, un hombre de Guinea nacido en 2002, se encontraba retenida en un domicilio en situación de total indefensión, semidesnudo y sufriendo insultos, amenazas y expresiones vejatorias por parte de sus secuestradores, informa la Policía en un comunicado.
Como resultado de las pesquisas, la Policía Nacional pudo localizar y detener a cuatro varones y una mujer como presuntos responsables de un delito contra la integridad moral, lesiones, detención ilegal y amenazas graves.
Se trata de una mujer y un hombre españoles nacidos en 2005, un colombiano de 1995 y dos hermanos húngaros nacidos en 1999.
OTRA AGRESIÓN EN LA MISMA VIVIENDA
Las pesquisas comenzaron en febrero después de que un ciudadano alertara de los hechos observados en un vídeo en el que se percibía una total indefensión de la víctima, que era golpeada y recibía un trato humillante.
Incluso uno de los agresores llegaba a agarrar la camiseta desde atrás y fuertemente contra el cuello, dificultando la respiración durante unos segundos.
También se veía a los agresores esgrimir un cuchillo y acercarlo al cuello de la víctima.
Las pesquisas permitieron identificar la vivienda desde donde se había grabado el vídeo, ubicada en las inmediaciones del parque Pablo Picasso de Leganés, según confirman fuentes policiales.
A mediados de marzo, mientras agentes se encontraban realizando labores de prevención, fueron requeridos por un joven costarricense de 1995 que, ensangrentado, manifestaba haber sido agredido en el domicilio investigado.
Según relató, unos conocidos suyos le habían invitado a la vivienda y al intermediar en una discusión entre dos varones y una mujer, comenzaron a golpearle, fracturándole la nariz.
Al día siguiente, el 11 de marzo, se diseñó un dispositivo para la localización y detención de los varones y al mujer que habían realizado los ataques, siendo finalmente identificados en las inmediaciones del domicilio investigado.
Los cinco fueron puestos a disposición de la autoridad judicial.
Además, sobre uno de los hombres detenidos constaba en vigor una orden de alejamiento de su pareja, por lo que también se le imputó un delito de quebrantamiento de condena.