El cierre inesperado de varias clínicas dentales vinculadas a una misma red empresarial ha dejado a numerosos pacientes en Madrid sin atención médica y sin recuperar el dinero invertido en sus tratamientos. La situación, que ha generado indignación entre los usuarios, vuelve a poner el foco en prácticas irregulares dentro del sector.
Según los testimonios de los afectados, muchos habían abonado la totalidad de sus tratamientos mediante financiación, un sistema por el cual la clínica recibía el importe completo desde el inicio. Sin embargo, el cese de actividad se produjo sin previo aviso, dejando a los pacientes con tratamientos a medio realizar y sin respuesta por parte de la empresa.
Antonio Fraile, uno de los perjudicados, ha impulsado la creación de una plataforma de afectados tras encontrarse con decenas de personas en la misma situación. “Fue un varapalo para todos. Me enteré del cierre de improviso y me encontré con unas 70 personas que no sabían qué hacer ni qué medidas tomar”, explica.
En su caso, Fraile asegura haber pagado cerca de 6.900 euros por un tratamiento de implantes que quedó incompleto. “Me he quedado sin un solo diente y con implantes sin terminar. Ahora tengo que empezar de nuevo en otra clínica, con el coste añadido que eso supone”, denuncia.