Los vecinos de la calle Espada de Alcorcón aseguran que no pueden seguir aguantando una situación con la que llevan lidiando cinco años.
Día tras día soportan el tránsito incesante de clientes de prostitución que buscan servicios sexuales en uno de los bajos de su edificio.
A pesar de que han presentado varias denuncias denunciando los hechos, afirman que la policía no interviene en el interior. También dicen haber intentado hablar directamente con la propiedad del inmueble pero no han conseguido nada.
Una situación que llevan haciendo pública mucho tiempo mostrando du malestar con carteles visibles por todo el vecindario.
Piden que de una vez se impidan estos servicios cerca de sus casas y puedan vivir tranquilos.