Dos mil vecinos de Guadarrama, del barrio de Las Cabezuelas, viven una pesadilla desde hace años. Denuncian que viven entre calles sin asfaltar por considerarse vías pecuarias, fosas asépticas y casi sin acceso a los servicios públicos.
Les falta asfaltado, señalización, alumbrado público digno y accesos seguros para el transporte público. Las asociación de vecinos mantiene esta lucha desde hace años. Son varias legislaturas y varias alcaldías las que han prometido soluciones, pero sin acciones concretas.