El juicio por el 'caso Kitchen' que se celebra en la Audiencia Nacional (AN) continuó este martes con la declaración del inspector jefe Gonzalo Fraga, que respondió a la defensa. En su comparecencia aseguró que "las notas de Villarejo contienen información económica sobre Bárcenas".
Fraga es el inspector de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional responsable de la investigación del 'caso Kitchen'. En respuesta al abogado del exmando policial Antonio Cabrera, aseguró que los apuntes del comisario jubilado José Manuel Villarejo contenían datos económicos referidos al extesorero del PP Luis Bárcenas, que fue espiado supuestamente por una trama parapolicial organizada desde el Ministerio del Interior.
El inspector Fraga explicó igualmente que en la documentación incautada a Villarejo consta que presionó al entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, para que cesase a Marcelino Martín Blas. Según relató, la relación entre ambos mandos policiales era "cordial" en 2013, pero a partir de 2014 se "degrada", lo que queda de manifiesto en los audios incautados y en las agendas del Villarejo.
El testigo recordó que le dijo: "Como no ceses a Marcelino tú vas p'alante". Martín Blas fue destituido por "por la falsedad" en un informe sobre el caso del 'pequeño Nicolás'.
El agente habló también ante el tribunal sobre un audio que recoge una conversación entre Villarejo y el chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, que fue captado por la trama para espiar a la familia del extesorero popular, en el que el comisario se quejaba de que el conductor había trasladado información a un "tercero".
Según ha explicado el inspector de Asuntos Internos, José Manuel Villarejo instó al chófer del extesorero del PP Luis Bárcenas, Sergio Ríos, a "darle al tarro" para encontrar grabaciones.
Además, el inspector jefe confirmó que Villarejo consignó todos los pagos que hizo a Ríos y que provenían de los fondos reservados del Ministerio del Interior, dirigido en ese momento por Jorge Fernández Díaz, también acusado en este juicio.
Por su parte, el que fuera jefe de Vigilancias de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, Jesús Vicente Galán, ha declarado como testigo que en 2013 su superior, el comisario Marcelino Martín Blas, uno de los diez acusados en esta causa, le encomendó un operativo para vigilar a la mujer de Luis Bárcenas, Rosalía Iglesias, con el argumento de que "corría peligro".
Ese operativo se puso en marcha durante dos semanas "mañana y tarde" en las inmediaciones del domicilio de la familia Bárcenas, cuando el extesorero había ingresado ya en prisión provisional tras ser descubierta la fortuna que acumuló en Suiza.
El seguimiento, ha proseguido, terminó una o dos semanas después de que un funcionario le llamase y le dijese que habían detectado gente en la zona y sospechaban que podían ser policías, ya que comprobó una matrícula que pertenecía a la Comisaría General de Información.
El tribunal que está juzgando la operación Kitchen en la Audiencia Nacional ha decidido retrasar hasta el miércoles la declaración como testigo del exsenador y exdirector de la Policía Ignacio Cosidó.
Lo mismo ha sucedido con otros dos testigos citados hoy: el comisario Enrique Barón, jefe de la Comisaría General de Información entre 2012 y 2017; y el comisario Mariano Hervás, quien fuera número dos del comisario Enrique García Castaño, El Gordo, quien ha sido exonerado de este juicio por motivos de salud.