El actor y director malagueño Antonio Banderas presenta en el Gran Teatro Pavón de Madrid su particular visión de Godspell, el emblemático musical de John-Michael Tebelak y Stephen Schwartz basado en el evangelio de San Mateo, que estará ocho semanas en cartel.
Banderas ha transformado la propuesta original, ambientándola en un contexto contemporáneo y misterioso. "Son actores escondidos en una iglesia en ruinas en medio de un conflicto armado", explica el director sobre su versión.
La trama gira en un joven grupo teatral, que recibe "la visita de dos seres muy inquietantes". La obra arranca en un espacio ambiguo, un almacén o una corrala desvencijada, donde lo aparentemente normal da paso a un viaje personal sin retorno a través de las parábolas.
Con meticulosidad de artesano, Banderas ha supervisado personalmente cada detalle: "De las 75 funciones que hemos hecho en Málaga me he visto 40 y yo me siento en la fila 4 del Teatro Soho CaixaBank con mi libreta y voy corrigiendo cosas y voy apretando tornillos por todos los lados hasta que se consigue lo que quiero".
Un elenco de 15 actores y una banda en vivo despliegan 16 números musicales emblemáticos, como 'Día a día' o 'Preparad el camino', utilizando recursos como el vaudeville, la magia, títeres y sombras para narrar una historia de esperanza y comunidad.