Comer es uno de los grandes placeres del ser humano, y hacerlo en buena compañía lo convierte en un auténtico ritual social.
Así lo defendió Carla Hidalgo en una charla distendida donde la gastronomía, desde la paella hasta el cocido madrileño, sirvió como excusa para reflexionar sobre algo que hoy escasea en muchas mesas: la conversación sin móviles.
Para Hidalgo, lo verdaderamente gratificante es hablar cara a cara, compartir una comida y estar presentes, sin distracciones digitales.
El mensaje es claro: menos pantalla y más vida real. Recuperar el face to face, la charla entre amigos y el disfrute del momento presente.