Una madre y su hija mayor de edad han convivido durante años en una casa del municipio barcelonés de Cabrera d'Anoia con al cadáver de un hombre de unos 75 años, familiar de las dos mujeres.
Fuentes de los Mossos d'Esquadra han informado este jueves a EFE de que ayer fueron avisados por los vecinos de la urbanización Can Formiga de Cabrera, en la que se encuentra ubicada la casa, de que hacía tiempo que no veían a las personas que vivían en la misma, de las que no tenían noticias hacía años, y de que en torno a la vivienda se había acumulado suciedad.
Agentes de la policía catalana se personaron entonces en la casa, en la que encontraron a la madre y a la hija, que no habían salido de la vivienda, como mínimo, desde la pandemia de covid, así como el cadáver de un hombre, propietario del inmueble y familiar de ambas.
Las citadas fuentes han indicado que, en la inspección del cuerpo y del lugar no se observaron indicios de que el hombre hubiese muerto de forma violenta, por lo que apuntan a un fallecimiento por causas naturales.
Las mismas fuentes han precisado que ayer mismo se procedió al levantamiento del cadáver, que fue trasladado al instituto de medicina legal en Barcelona.
La autopsia del cuerpo, han explicado estas fuentes, permitirá conocer la fecha aproximada de fallecimiento del hombre, que se produjo hace años dado el estado en el que se encontraba el cadáver, así como la causa de la muerte.
A partir de este dato, además, se podrá determinar el número mínimo de años en los que madre e hija han convivido en la misma casa con el cadáver.
Las dos mujeres, que no están detenidas, están siendo atendidas por los servicios sociales y sanitarios.