La estación de metro de Sol reabría anoche tras constatarse que las condiciones de seguridad y salud se han restablecido. Ha estado cerrada 34 horas, 14 de ellas solo limpiando orines y heces de los pozo de ventilación.
El ayuntamiento de Madrid denuncia que los acampados han vuelto a colocarse sobre las rejillas de ventilación por lo que dicen, es muy probable que vuelva pasar.
La Comunidad de Madrid avisa: "Si vuelve a pasar, vuelven a cerrar”. Así lo ha asegurado, el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco quien justificó que el cierre se produjo por un "informe técnico" para llevar a cabo tareas de limpieza.
"Esta acampada ilegal no solamente está atacando al patrimonio y a la libre circulación de las personas, sino también a la salud de las mismas. No se puede mantener esta acampada más tiempo. Está dando buenas muestras de que está afectando a todos los ciudadanos de esta región", señaló.
Por su parte, el ayuntamiento denuncia que los acampados se han vuelto a colocar encima de las rejillas de los pozos de ventilación, impidiendo, de nuevo que se puedan limpiar.
El delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, ha informado de que han vuelto a enviar desde el Ayuntamiento una carta a la Delegación de Gobierno para poner de manifiesto los "riesgos de seguridad" que hay en la plaza donde hay "personas agresivas y extremistas". "De nuevo el delegado del Gobierno está haciendo una dejación gravísima de funciones", ha alertado.
Mientras tanto, la acampada enfila su tercera semana en Sol, sin visos de que se desmantele.
Según denuncian los sindicatos policiales, la acampa se ha convertido por la noche en "fantasma". Más de la mitad se van a sus casas, echando el cierra a las tiendas de campaña.
Hoy la policía confirma que además de grupos radicales se han instalado allí un buen número de personas sin hogar, el 30% de hecho de los acampados.