Junts comunicó anoche su no a los decretos de vivienda del Gobierno exigiendo además al presidente Pedro Sánchez la retirada de los dos textos y proponiendo uno propio.
El presidente se negó y durante la mañana dirigentes del PSOE han alentado la sombra del adelanto electoral redoblando la presión hacia los de Carles Puigdemont.
El abandono de Sánchez del hemiciclo tras la intervención de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, ha sumado más incertidumbre a la situación. Sánchez ha seguido el debate desde la zona del Gobierno.
Con la caida de los dos reales decretos sobre la vivienda, la posibilidad de un adelanto electoral ha empezado a tomar cuerpo entre los diputados del Congreso y el propio ejecutivo. Aunque el presidente del gobierno ha reiterado en numerosas ocasiones que las elecciones serán en el 2027, la realidad puede provocar que se precipiten los acontecimientos.
La relación del Gobierno con Junts lleva meses en la cuerda floja. Aunque los votos de la formación independentista son imprescindibles para sostener la legislatura del Ejecutivo de coalición, la tensión es constante y los desencuentros son cada vez más profundos. El reflejo más fiel de esta inestabilidad se está viviendo en esta jornada de viernes.