El gobierno negocia de forma urgente un nuevo decreto sobre vivienda claramente condicionado por el desahucio de Maricarmen. Pero no hay consenso en las propuestas de sus socios.
En Vitoria, este mediodía se ha registrado una movilización por el desahucio de una familia con dos menores. Y en Madrid, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha visitado a Paquita, una mujer que va a ser desahuciada de su vivienda en el barrio de La Latina.
El gobierno necesita 176 votos para sacar adelante el martes su nueva legislación sobre vivienda. En esta aritmética entra Junts que se ha sentado a negociar pero el socio catalán de los socialistas ERC califica de error aceptar los chantajes de la derecha. Sumar pide pisar el acelerador, incluir la expropiación del piso de Maricarmen y aprobarlo el martes. Podemos no aclara si votará a favor.
Por el lado de la oposición, el PP acusa al gobierno de instrumentalizar el caso de Maricarmen y considera que está inhabilitado para resolver el problema.