España se ha convertido en el epicentro de una nueva narrativa digital: el llamado “sueño español”. A través de vídeos virales, creadores de contenido, bautizados ya como migración influencers, animan a miles de personas, especialmente de Latinoamérica, a dar el paso y mudarse al país.
Los mensajes, diseñados para captar la atención, combinan promesas atractivas con información práctica. Desde la posibilidad de obtener la nacionalidad española tras dos años de residencia en determinados casos, hasta la existencia de pequeños municipios que ofrecen incentivos económicos para atraer nuevos vecinos, el contenido apunta directamente a quienes buscan un cambio de vida.
En paralelo, estos perfiles digitales no solo informan: también han construido un modelo de negocio. Algunos ofrecen asesorías personalizadas, cursos y acompañamiento en el proceso migratorio, con tarifas que oscilan entre los 97 y los 2.500 euros por programas online de varias semanas. Una monetización creciente que refleja la alta demanda de este tipo de servicios.