Sonia y Miguel, un matrimonio que asegura llevar más de dos años sin cobrar el alquiler de una de sus viviendas, cuentan en Análisis de la noche las dificultades económicas que atraviesan.
Según explican, la inquilina dejó de pagar en febrero de 2024 y se negó a abandonar el inmueble alegando que conocía la legislación y que solo podría ser desalojada mediante una orden judicial.
La situación se ha complicado aún más por las necesidades de su hijo, que tiene discapacidad y dependencia y necesita tratamientos costosos. El matrimonio asegura que sus ingresos no les permiten mantener todas las terapias y que han tenido que reducirlas por falta de recursos.
Sonia y Miguel afirman además que han denunciado la situación y que consideran injusto que se les considere no vulnerables por tener dos viviendas, ya que, según explican, afrontan dos hipotecas y apenas consiguen llegar a fin de mes.