El Museo Nacional de Ciencias Naturales es, sin lugar a dudas, una de esas visitas obligadas para los amantes de los animales y la naturaleza.
Callejeando se adentró en esta reliquia de la biodiversidad y viajó en la máquina del tiempo descubriendo animales que parecen de película.
Entre los más destacados hallamos el esqueleto de una ballena de más de 20 metros, un calamar gigante y un elefante africano cuya piel pesaba más de 600 kg.
Asimismo, cabe destacar al célebre Chu-Lin. Se trata del primer oso panda nacido en Europa (en Madrid) mediante inseminación artificial y que podemos encontrar en este museo junto a su madre Shao-Shao.